Con
el Renacimiento se abre una nueva etapa histórica. Los pensadores afirman que
es necesario volver a reencontrar las raíces del pensamiento para entenderse a
sí mismos y a la naturaleza. Así, en los siglos XV y XVI, surgen cambios como
el humanismo, la ciencia moderna y el método hipotético-deductivo, con los
cuales se lograría una nueva imagen del mundo junto con el nacimiento de la
ciencia política.
El ambiente sociocultural del Renacimiento
Según
historiadores, inició en 1453 o en 1492. Aunque, en filosofía suele decirse que
comenzó en 1401, con el nacimiento de Nicolás de Cusa y terminó en 1600 con la
muerte de Giordano Bruno.
1. Cambios en la sociedad europea
El Renacimiento tiene un carácter de época de transición
en la que el poder político del papado queda confiado a unos territorios en
Italia, Estados Pontificios, aunque su poder moral conservó gran autoridad.
Así también, el mapa político se dividió en una
pluralidad de Estados. Además, surgieron las Iglesias Reformadas o
protestantes. En 1448, Gutenberg inventó la imprenta lo que hizo posible la
rápida difusión de la cultura obviando los copistas clericales. Con esto se
produjo una secularización de la cultura con el surgimiento de las lenguas
vernáculas.
Por otra parte, el aumento del comercio e industria
favoreció la consolidación de la burguesía, lo que desencadenaría en la
formación de parlamentos. Aparte, se comenzó a estudiar la naturaleza desde una
perspectiva práctica.
2. El humanismo renacentista
El Renacimiento se presenta como un periodo caracterizado
por el renacer en todos los órdenes y, en especial, en letras. Al mismo tiempo,
se expresa el carácter antropocéntrico de esta época mediante el término
humanista.
La influencia de los pensadores clásicos se extenderá a
todas las disciplinas, lo que contribuirá al conocimiento de distintos modos de
interpretación del mundo lejos de la unidad medieval, que estaba basada en el
teocentrismo. En contra de esto se sitúa el antropocentrismo: el hombre se
entiende a sí mismo como responsable de su propia destino, hijo de sus obras,
de aquello que es capaz de hacer.
Esto supone el descubrimiento de la subjetividad humana,
de la exaltación de la razón, que, junto con la objetividad del estudio de la
naturaleza, supondrán una profunda transformación que contribuirá a la
aparición de una nueva visión del mundo.
3. Reforma y contrarreforma
La mayor
autonomía de la razón favorece a la aparición de nuevas formas de interpretar
el Cristianismo. Esto, junto con la separación entre los poderes eclesiástico y
civil, y la creación de los Estados nacionales, ayudarían a que se forme la
Reforma, que entendían la revelación y la Biblia como libre de interpretación
personal.
En contra de
la Reforma, se dio la contrarreforma católica que, con el Concilio de Trento,
llevará a la formulación definitiva de la doctrina eclesiástica, primando la
autoridad del Papa y los obispos sobre teólogos y exegetas.
4. La recuperación de los autores clásicos
La recuperación
del pensamiento clásico ya se había iniciado en la Edad Media. Aunque, ahora se
conocía directamente la obra de autores clásicos debido al mayor dominio del
latín y el griego. Así, surgirían diversas escuelas en Florencia y Padua.
Cósimo de Medici
creó la Academia platónica de Florencia, donde se estudió a Platón y se resaltó
la belleza y la comprensión del universo como algo armónico.
La investigación sobre la naturaleza
El
estudio de la naturaleza recibe su impulso de las necesidades del desarrollo
técnico y la crisis del Aristotelismo medieval. El convencimiento de que lo
teórico no sirve para explicar lo natural marca una nueva discreción en el
estudio de la naturaleza, por los filósofos naturales.
5. Los filósofos de la naturaleza
En el Renacimiento
se mantienen las escuelas y corrientes pero surge una corriente nueva de los
llamados filósofos de la naturaleza. Sin embargo, no fueron capaces de
encontrar el camino de la ciencia. Pero, tuvieron una gran influencia en la
aparición y desarrollo de la ciencia. Así, cambió la concepción del mundo,
ahora un sistema infinito, autosuficiente y sin la Tierra como centro. Se
acercaron así a una visión panteísta.
5.1. Nicolás de Cusa: la docta ignorancia
Nicolás de Cusa, nacido en 1401, anunció planteamientos
renacentistas siendo heredero del pensamiento medieval. Influido por el
Neoplatonismo, concibe a Dios como un ser unificador de la realidad y
trascendente de las diferencias. Esta concepción de Dios infinito como unidad
de contrarios le inspira la idea de la unificación de todas las Iglesias, un
ideal compartido por varios humanistas.
Dice que como
no existe un conocimiento positivo de Dios, el camino debe ser la “vía
negativa”, que no nos saca de la ignorancia pero que nos da una docta
ignorancia. Por otra parte, su concepción del universo tiene matices panteístas
y el hombre es considerado un microcosmos, mientras el universo infinito.
5.2. Giordano
Bruno: la pasión de pensar
Giordano
Bruno fue un defensor acérrimo de la teoría heliocéntrica, supo entender la
importancia del nuevo pensamiento para comprender el mundo, pensador neoplatónico
con influencia de Cusa, es radicalmente anti-aristotélico. Concibe un universo
infinito. Para defender el heliocentrismo, utilizó el concepto de sistema
físico, el movimiento de un cuerpo es solidario con el de aquella totalidad con
la que forma un sistema. Así, da razón de por qué un objeto lanzado hacia
arriba cae siguiendo la vertical, no avanzando o retrocediendo, a pesar del
movimiento de la Tierra.
La interpretación del mundo en la ciencia moderna
Para descargarlo haga clic aquí.
Los orígenes de la teoría política moderna
Para descargarlo haga clic aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario